
Mantenimiento preventivo vs. correctivo en ascensores: por qué anticiparse cuesta menos
Una de las decisiones más frecuentes que enfrentan los administradores de edificios y empresas de facility management es cómo gestionar el mantenimiento de sus ascensores: ¿invertir en revisiones periódicas o esperar a que algo falle para llamar al técnico? La respuesta casi siempre apunta en la misma dirección: el mantenimiento preventivo es la opción más eficiente.
¿Qué es el mantenimiento preventivo?
El mantenimiento preventivo consiste en realizar revisiones e intervenciones programadas sobre el equipo, con una frecuencia determinada, para verificar el estado de los componentes, lubricar partes móviles, ajustar tensiones, revisar circuitos y reemplazar elementos desgastados antes de que fallen.
El objetivo es extender la vida útil del equipo, mantenerlo en condiciones óptimas de seguridad y confiabilidad, y evitar paradas no planificadas que afecten a los usuarios.
¿Qué es el mantenimiento correctivo?
El mantenimiento correctivo es la intervención que se realiza después de que el equipo presenta una falla o queda fuera de servicio. En este caso, el técnico diagnóstica el problema, identifica el componente dañado y realiza la reparación o reemplazo necesario.
Aunque en ocasiones es inevitable (ningún equipo es 100% infalible), depender exclusivamente del correctivo como estrategia de mantenimiento tiene consecuencias negativas que conviene conocer.
Por qué el correctivo resulta más caro
- Paradas no planificadas: un ascensor fuera de servicio genera inconvenientes para los usuarios, especialmente en edificios con personas de movilidad reducida o en instalaciones de salud.
- Daños en cascada: una falla en un componente que no se detectó a tiempo puede dañar otros componentes del sistema, elevando el costo de la reparación.
- Repuestos de emergencia: la urgencia de la reparación puede implicar pagar precios más altos por repuestos o recurrir a componentes no originales.
- Mano de obra de emergencia: las intervenciones de urgencia fuera del horario habitual suelen tener costos adicionales.
Las ventajas del mantenimiento preventivo
- Detección temprana de desgaste: el técnico identifica componentes próximos a fallar antes de que lo hagan, permitiendo planificar el reemplazo.
- Menor costo total de propiedad: al extender la vida útil del equipo y evitar reparaciones de emergencia, el costo acumulado de mantenimiento suele ser menor.
- Mayor confiabilidad: un equipo mantenido regularmente tiene menor probabilidad de quedar fuera de servicio en momentos críticos.
- Cumplimiento normativo: en Colombia, la normativa de instalaciones eléctricas y de seguridad de equipos de elevación establece requisitos de mantenimiento periódico.
¿Con qué frecuencia hacer el mantenimiento preventivo?
La frecuencia recomendada depende del tipo de equipo, su antigüedad, la intensidad de uso y las condiciones del entorno. En términos generales, un ascensor de uso moderado requiere al menos una visita de mantenimiento preventivo al mes, mientras que equipos de alta frecuencia o en ambientes más exigentes pueden requerir revisiones más frecuentes.
El fabricante del equipo y las recomendaciones del técnico especialista son la referencia más adecuada para definir el plan de mantenimiento de cada instalación específica.
Conclusión
Anticiparse a las fallas no es solo una cuestión de costos: es también una responsabilidad con los usuarios del edificio. Un ascensor bien mantenido es un ascensor seguro y confiable. Si desea revisar el plan de mantenimiento de su equipo o tiene dudas sobre su estado actual, contáctenos por WhatsApp y nuestro equipo técnico le brindará la orientación que necesita.




